Image
Aprende a invertir en Bolsa para transformar tu vida y jubilarte como te mereces, y cuando tú decidas.

Cómo analizar los resultados de un banco comercial

Las variables más importantes a tener en cuenta son:
Activo y pasivo del banco: Son las 2 partidas fundamentales del balance de cualquier empresa. En el caso de los bancos el activo está consituído fundamentalmente por los créditos que ha concedido a sus clientes y el pasivo es principalmente el dinero que tienen depositados sus clientes en el banco en cuentas y depósitos.

Entradas netas en morosidad: Es la diferencia entre el total de créditos que han entrado en morosidad en un período determinado y el total de créditos que han salido de morosidad ese mismo período porque han sido recuperados (ha pagado el cliente los atrasos, se han vendido los bienes que estaban como garantía, se ha refinanciado, etc.).
Financiación mayorista: Generalmente los bancos cogen dinero de unos clientes (particulares y empresas) y se lo prestan a otros. Cuando tienen posibilidad de prestar más dinero del que podrían atendiendo a los depósitos de sus clientes recurren a la financiación mayorista, que consiste en emitir bonos, pagarés, etc. que venden a otros bancos, fondos de inversión, planes de pensiones, etc. Con el dinero recibido de estos inversores institucionales aumentan el volumen de créditos concedidos.
Inversión crediticia y crédito a clientes: Es el volumen total de créditos concedidos por un banco que aún están pendientes de amortizar. En la inversión crediticia está incluído el dinero que el banco comercial tiene prestado al banco central (por ejemplo, el dinero que el BBVA tiene depositado en el Banco Central Europeo). El crédito a clientes es el total de créditos que el banco tiene concedidos a sus clientes a través de hipotecas, créditos, prestamos al consumo, etc. Para analizar el riesgo de un banco es más correcto seguir la evolución del crédito a clientes porque el dinero que tenga depositado en el banco central no corre riesgo.
Loan to value: Es el porcentaje del valor total del inmueble que el banco concede al cliente en préstamo. Si un piso está valorado en 100.000 euros y el banco concede al cliente una hipoteca de 60.000 euros el loan to value es el 60%. Generalmente se habla del loan to value del conjunto de préstamos inmobiliarios concedidos por el banco, por lo que si un banco tiene un loan to value del 55% el total de créditos inmobiliarios concedidos por el banco representan el 55% del valor de todos los inmuebles sobre los que el banco ha concedido esos préstamos. Lo normal es que para el cálculo de este ratio se tome como valor de los inmuebles el valor en que se tasó cada inmueble en el momento de constituir cada hipoteca. Este ratio es importante para conocer la capacidad que tiene el banco para bajar de precio, como media, los inmuebles que embarga sin tener que asumir pérdidas. Cuanto más bajo sea este ratio menor es el riesgo del banco.
Margen o diferencial de clientes: También se llama spread. Es la diferencia entre el tipo medio que un banco paga por los depósitos de sus clientes y el tipo medio que el banco cobra por los créditos a sus clientes. Por ejemplo, si un banco paga por los depósitos una media del 4% y cobra por los créditos una media del 5,5% el margen de clientes es el 1,5% (5,5 – 4 = 1,5). Cuanto mayor sea este margen mayor será el beneficio total del banco.
Márgenes bancarios:
  1. Margen de intermediación: Diferencia entre los ingresos financieros y los costes financieros. Básicamente es la diferencia entre lo que cobra por los créditos y lo que paga por los depósitos. También incluye los dividendos cobrados por participaciones en otras empresas.

  2. Margen ordinario: Margen de intermediación más las comisiones, diferencias de cambio y el resultado de operaciones financieras.

  3. Margen de explotación: Margen ordinario menos los gastos de explotación (gastos generales, gastos de personal y amortizaciones). Es el que mejor refleja la evolución del negocio del banco.

  4. Resultado antes de impuestos: Margen de explotación más resultados extraordinarios más saneamientos e insolvencias.

  5. Resultado neto: Resultado antes de impuestos menos impuesto de sociedades. Esta cifra es la que se utiliza para calcular el beneficio por acción; BPA = Resultado neto / número de acciones.
En Noviembre de 2008 el Banco de España ha modificado la forma de contabilizar los márgenes bancarios. Estos cambios no afectan ni al resultado antes de impuestos ni al resultado neto, por lo que son válidas las definiciones anteriores, pero sí a los márgenes de intermediación, ordinario y explotación, que son sustituídos por los siguientes:
  1. Margen de intereses: Es similar al anterior margen de intermediación, pero no incluye los dividendos y sí incluye los ingresos y costes financieros del negocio de seguros.

  2. Margen bruto: Es similar al margen ordinario con las siguientes diferencias:

    • Incluye algunos conceptos que antes estaban por debajo del margen ordinario como las ventas netas de servicios no financieros, la aportación a los fondos de garantía de depósitos y otras partidas que se incluían en la línea de pérdidas y ganancias.

    • No incluye las plusvalías por la venta de participaciones que se consideren estratégicas

  3. Margen neto: Es el margen bruto menos los gastos de administración y las amortizaciones. Es similar al antigüo margen de explotación.
Provisiones: La actividad bancaria consiste básicamente en gestionar riesgos. En todo momento existe el riesgo de que una parte de los créditos concedidos por el banco a sus clientes no sea devuelto. Por ello los bancos dotan provisiones de forma regular. Dotar provisiones es “apartar” una parte del beneficio obtenido para poder utilizarlo más adelante en caso de que sea necesario para cubrir pérdidas. Existen provisiones específicas que son las que se dotan porque un crédito concreto ha entrado en situación morosa o se cree que está a punto de hacerlo y provisiones genéricas, que son las que se dotan “por si acaso” en el futuro algunos créditos (no se sabe cuáles) no se recuperan. Si no existieran las provisiones genéricas los beneficios de los bancos serían más volátiles porque en las épocas buenas ganarían mucho más dinero pero en las crisis entrarían en pérdidas mucho más rápidamente. Esto sería muy perjudicial para toda la economía porque esta volatilidad se trasladaría a la capacidad de dar crédito o no con la misma o mayor intensidad.
Ratio de eficiencia: Es el porcentaje de los ingresos que consumen los gastos. Cuanto menor sea este ratio más eficiente es el banco. Eso supone que en los momentos de crisis es más estable porque resiste porcentajes más altos de caída de los ingresos sin entrar en pérdidas y en los buenos momentos los incrementos de los ingresos se trasladan más directamente al beneficio, que aumenta en mayor proporción que si el ratio de eficiencia fuera alto. Un ratio de eficiencia del 35% quiere decir que por cada euro que ingresa el banco se gasta 35 céntimos.
Recursos gestionados de clientes: Es el dinero (más correctamente los “recursos”) que el banco capta de sus clientes, como el dinero que estos depositan en sus cuentas corrientes, depósitos, etc. Se dividen en 2 tipos:
  • Recursos gestionados de clientes dentro de balance: Lo constituyen el dinero que depositan los clientes en cuentas corrientes o remuneradas, depósitos a plazo fijo, etc. Este dinero se contabiliza dentro del balance del banco y este lo utiliza para dar préstamos a los clientes que se lo soliciten.
  • Recursos gestionados de clientes fuera de balance: Lo constituyen las acciones, fondos de inversión, planes de pensiones, etc. que tienen los clientes depositados en el banco. Este dinero no se utiliza para dar créditos en ningún caso.
Cuando un banco quiebra, generalmente porque los clientes a los que prestó dinero no lo han podido devolver, el riesgo que corren los demás clientes de ese banco (los depositantes) está en los recursos dentro de balance (cuentas, depósitos, etc.) porque son los que se utilizaron para dar los créditos que no han sido devueltos. Los recursos fuera de balance (acciones, fondos de inversión, planes de pensiones, etc.) no corren riesgo en caso de quiebra porque permanecen en todo momento a nombre del cliente y no se utilizan para dar préstamos.
Recursos propios: Es el dinero aportado por los accionistas. Básicamente el que se aportó al crear el banco más la suma de la parte de los beneficios que se ha ido reteniendo cada año y ha quedado dentro del banco en lugar de ser entregado como dividendo.
ROE: Rentabilidad sobre recursos propios. Es la rentabilidad que obtiene la empresa al dinero de sus accionistas. ROE = beneficio neto / recursos propios. Cuanto mayor sea el ROE mejor gestionada está una empresa y mayor capacidad tiene para incrementar sus beneficios en el futuro. Los beneficios extraordinarios influyen en el ROE. Para conocer la rentabilidad del negocio típico del banco (sin extraordinarios) es preferible calcular el ROE solamente con los resultados ordinarios, sin incluir los extraordinarios.
Tasa de morosidad: Es el porcentaje de los créditos concedidos a sus clientes que no ha sido devuelto en las fechas acordadas. Normalmente una parte de estos créditos acaba siendo recuperado mediante acciones legales, renegociaciones con el cliente, etc. Se expresa en porcentaje, por ejemplo una tasa de morosidad del 0,50 quiere decir que el 0,50% de los créditos concedidos por el banco no ha sido devuelto en las fechas acordadas. Cada tipo de crédito (hipotecas, consumo, etc.) tiene sus normas en relación a la morosidad como por ejemplo el número de mensualidades que deben dejar de pagarse para que se considere el crédito moroso, el porcentaje de la deuda total que se integra en la cifra de morosidad en un primer momento o pasados X meses, etc. Estas normas las dictan los bancos centrales (en el caso de España es el Banco de España) y pueden sufrir modificaciones a lo largo del tiempo.
Image