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Cómo analizar los resultados de las empresas constructoras

El negocio de la construcción es cíclico, por lo que tiene grandes altibajos en cuanto a sus beneficios.
Una de sus principales ventajas es que se necesita relativamente poco dinero para realizar una obra, ya que el cliente (quien encarga la construcción del proyecto a la empresa constructora) va realizando pagos parciales (llamados certificaciones) a lo largo del desarrollo de la obra. Esos cobros parciales reducen las necesidades de capital por parte de la constructora a la hora de realizar un proyecto.
Entre sus desventajas, a parte del carácter cíclico del negocio, está el tener unos márgenes de beneficios relativamente bajos. Por ejemplo, en la construcción de un edificio de viviendas el márgen de beneficios del promotor es mucho mayor que el de el contructor.
Todo esto hace que en los buenos momentos del ciclo constructor las empresas constructoras generen una gran cantidad de liquidez utilizando poco capital y en los malos momentos sus beneficios caigan bruscamente. Esto ha hecho que muchas de estas empresas entren en negocios con características muy distintas a las del negocio constructor para dar estabilidad al conjunto de la empresa. La estrategia consiste en invertir la alta liquidez generada en los buenos momentos por el negocio de la construcción en estos otros negocios más estables. Algunos de estos negocios son:

  • Recogida de basuras, limpieza de calles, gestión del agua, reciclaje, etc. Estos negocios tienen una gran estabilidad de beneficios y mayores márgenes que el negocio constructor. Sus clientes son Ayuntamientos y demás organismos oficiales.

  • Construcción y explotación de grandes infraestructuras de transporte: Autopistas , aeropuertos, puertos, etc. Estos negocios necesitan una gran cantidad de capital en sus inicios, a diferencia del negocio constructor. Sin embargo, cuando estos proyectos llegan a su fase de madurez tienen unas necesidades de capital relativamente bajas y generan grandes cantidades de liquidez, y además de forma muy estable, lo que también las hace muy diferentes del negocio constructor.

  • Compra de participaciones en empresas de otros sectores con ingresos y beneficios más recurrentes.
Al estudiar el negocio constructor es importante prestar atención a la cartera de obras. Una empresa constructora conoce con antelación las obras que comenzará en el futuro próximo. En el comercio minorista, por ejemplo, no se conocen con antelación los clientes que comprarán al día siguiente o al mes siguiente, ni la cantidad exacta de productos que adquirirán. Pero las obras necesitan una planificación previa, realización de proyectos, permisos de las autoridades públicas, planificación en los presuspuestos de las entidades que contratan las obras, concurso de contratación, etc. Por eso una constructora tiene conocimiento cierto de que va a realizar una obra unos meses antes de comenzarla. Estas obras que la empresa sabe que va a realizar en los próximos meses pero aún no han comenzado consituyen la “cartera de obras”. Esta cartera se especifica en tiempo. Por ejemplo, si una empresa comunica una cartera de obras de 10 meses está diciendo que tiene trabajo asegurado para los próximos 10 meses. Es un buen indicador de los beneficios de este tipo de empresas en los próximos trimestres. Cuanto más se alargue la cartera de obras más positivo es el dato.
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