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Si un banco deniega una hipoteca, ¿es prudente seguir buscando hasta que otro banco la conceda?

Cuando un banco deniega una hipoteca a una persona la reacción más habitual es que dicha persona se enfade con el banco y comience a solicitar la misma hipoteca en otros bancos hasta encontrar uno que se la conceda. En muchas ocasiones encuentra otro banco que le concede la hipoteca y con el paso de los años el comprador del inmueble consigue hacer frente a todos los pagos hasta cancelar la hipoteca. Pero quizá esta no sea la actitud más prudente.
Un banco que deniega una hipoteca no es como un profesor que suspende a un alumno porque “le tiene manía”. Los bancos, igual que cualquier empresa o persona, quieren ganar dinero. Y cuantas más hipotecas concedan más dinero ganan, siempre y cuando las personas a las que conceden esas hipotecas sean capaces de devolverlas. Si un banco no concede una hipoteca es porque estima que hay un porcentaje muy alto de probabilidades de que esa persona no pueda pagar la hipoteca, lo cual debería hacer reflexionar a la persona que solicita dicha hipoteca.
Un conocido inversor en Bolsa, Ram Bhavnani suele comprar porcentajes importantes de empresas cotizadas utilizando grandes créditos. En primer lugar estudia la operación por sí mismo y después se la presenta al banco al que le pide el crédito para realizarla. Una de las ventajas que encuentra a esta forma de operar es que el departamento de riesgos del banco va a analizar la operación, sin cobrarle nada, para decidir si le concede el crédito o no. En caso afirmativo Bhavnani lo toma como una confirmación de que la operación está bien diseñada. Si el banco le denegara la operación pensaría que el riesgo es demasiado elevado y se la replantearía reduciendo el riesgo o la desecharía, según el caso. Bhavnani no se enfada con el banco, sino que busca expresamente que el banco le diga si la operación es demasiado arriesgada o no para actuar en consecuencia.
Esta forma de actuar deberían utilizarla todas las personas que se consideren prudentes al solicitar una hipoteca. Conseguir una hipoteca no es como aprobar un examen. Aprobar un examen es el final, feliz, del camino. Conseguir una hipoteca es el principio de un camino generalmente largo y lleno de dificultades. La “historia” no acaba en el momento en que se consigue la hipoteca, sino que eso es sólo el inicio. Para la mayoría de los compradores de un inmueble su vida en las siguientes décadas dependerá en gran medida del nivel de riesgo que hayan tomado en el momento de solicitar la hipoteca.
Cada uno debe estudiar y decidir el nivel de riesgo que quiere tener en su vida. Si ante una denegación de hipoteca busca otro banco que le conceda esa misma hipoteca muy probablemente estará llevando su nivel de riesgo a niveles muy elevados.
Si prefiere optar por la prudencia debe replantearse la operación y reducir su riesgo bajando la oferta por el rechazo del banco, buscando otro inmueble con un precio inferior, negociando mejor con otros vendedores el precio final, etc.
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